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La Verdad sobre el Colesterol: De Enemigo Público a Aliado Indispensable de tu Salud

Perdé el Miedo a la Grasa y Recuperá tu Energía.
8 dicembre 2025 di
Judith Stefania Soreira, Judith Soreira

Antes que nada quiero que veas esta entrevista al Cardiólogo...

Dr. Cardiólogo Mauricio Acevedo Miño.

CAPÍTULO 1

La Gran Estafa del Colesterol: Cómo Nos Hicieron Temer a una Molécula Vital

¿Y si te dijera que uno de los pilares de la nutrición moderna, la idea de que el colesterol y las grasas saturadas son los villanos de tu corazón, se construyó sobre cimientos de ciencia manipulada y una hipótesis jamás demostrada? Este capítulo es un viaje al origen de un mito que ha aterrorizado a generaciones, provocando un miedo infundado a alimentos ancestrales y vitales. Comprender cómo nació la "hipótesis lípida" no es un simple dato histórico; es el primer paso estratégico para liberarte de la culpa, el miedo y tomar las riendas de tu salud con verdadera información.

El Pecado Original: Un Conejo Herbívoro en 1913

Mucho antes de que el miedo al colesterol se convirtiera en una industria, un científico ruso llamado Anitschkow sembró la semilla del error en 1913. En un experimento que hoy calificaríamos como un disparate biológico, Anitschkow alimentó con altas dosis de colesterol puro a conejos de laboratorio. Los resultados fueron previsibles: los pobres animales, estrictamente herbívoros, desarrollaron arterias obstruidas.

¿Ves el problema? La biología de un conejo no está diseñada para procesar grasas animales. Forzar a un herbívoro a consumir colesterol y luego concluir que esto es aplicable a los humanos, que hemos evolucionado comiendo grasas animales, es como estudiar el efecto del agua en un pez para entender por qué un gato se ahoga. Es un modelo científico sencillamente aberrante. Este fue el pecado original, una premisa defectuosa que quedó latente durante décadas, esperando a la persona adecuada para convertirla en un dogma global.

Desmontando al "Padre" del Mito

Esa persona fue Ancel Keys. Y lo primero que debes saber sobre él es que era zoólogo, no médico ni nutricionista. En la década de 1950, Keys resucitó la idea de Anitschkow y la popularizó con su famosa "hipótesis lípida", que vinculaba directamente la grasa saturada con las enfermedades del corazón.

Pero su método fue, como mínimo, fraudulento. Keys quiso llevar su hipótesis a los humanos con el famoso "Estudio de los 7 Países". Lo que rara vez se cuenta es que, en realidad, analizó datos de 22 países. Sin embargo, solo publicó los resultados de los 7 que convenientemente se ajustaban a su narrativa. Los otros 15, que no mostraban ninguna correlación entre el consumo de grasas y la enfermedad cardíaca, fueron simplemente descartados para no estropear una buena historia.

La Consolidación del Dogma

A pesar de su fragilidad, esta hipótesis no demostrada fue recibida con los brazos abiertos por instituciones que la convirtieron en un dogma inamovible. Figuras como Mark Hegsted y entidades como el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) de EE. UU. la utilizaron como base para lanzar las primeras guías alimentarias. De la noche a la mañana, la grasa saturada, un componente esencial de la dieta humana durante milenios, fue declarada enemiga pública número uno. Mientras tanto, el verdadero peligro del azúcar y los carbohidratos refinados fue convenientemente ignorado.

La Evidencia Ignorada

Para que la historia del "colesterol malo" se mantuviera coherente, había que esconder las pruebas que la contradecían. Un ejemplo perfecto fue el del colesterol HDL, el que hoy llaman "bueno". Los estudios mostraban que los niveles de HDL empeoraban drásticamente con las dietas bajas en grasa que se recomendaban. Esto era un problema para la narrativa. ¿La solución? Como lo describió un químico de aceites de la época, la estrategia fue simple:

"...si se quería que la dieta baja en grasa pareciera buena y las grasas saturadas malas, bastaba con omitir los datos sobre el HDL para mantener una narrativa coherente y sin fisuras."

Se ocultó deliberadamente una pieza clave del rompecabezas para no confundir a la gente con la verdad.

El Impacto Devastador de la Mentira

Esta narrativa no fue inocua. Al demonizar las grasas saludables, la industria alimentaria nos inundó con productos "bajos en grasa" cargados de azúcar, harinas refinadas y aceites vegetales de semillas, altamente inflamatorios. El resultado ha sido una epidemia de obesidad, diabetes y enfermedades metabólicas. Y aquí surge una pregunta inevitable: ¿es posible que la multimillonaria industria de las estatinas, las pastillas para bajar el colesterol, tenga algún interés en perpetuar este mito que les genera miles de millones cada año?

Es hora de dejar atrás el miedo. Es hora de que conozcas al verdadero colesterol: no un enemigo al que temer, sino un arquitecto silencioso e indispensable para tu salud.

Colesterol De Villano a Aliado Vital

CAPÍTULO 2 

El Arquitecto Silencioso de tu Cuerpo: ¿Qué Es Realmente el Colesterol y Por Qué lo Necesitas con Urgencia?

Hemos sido programadas para pensar en el colesterol como un intruso, un vándalo que ensucia nuestras arterias. Pero la realidad es radicalmente opuesta. El colesterol es un héroe anónimo, una molécula tan fundamental que, sin ella, la vida humana simplemente no existiría. Entender sus funciones vitales es el paso más importante para perderle el miedo y empezar a respetarlo como lo que es: un pilar de tu biología que tu propio cuerpo fabrica porque lo necesita con urgencia.

La Molécula Esencial para la Vida

El colesterol es una molécula grasa estructural, un lípido indispensable. No es un veneno, es un material de construcción. Piensa en esto: el colesterol es para tus 37 billones de células lo que los ladrillos son para una casa. Sin él, todo se derrumba.

Las Funciones que Sostienen tu Salud

Veamos en qué utiliza tu cuerpo esta molécula preciosa, y por qué reducirlo artificialmente puede ser una muy mala idea:

  • Cerebro y Membranas Celulares: Tu cerebro está compuesto en un 60% por grasa, y el colesterol es un componente principal. Pero no solo eso, cada una de las membranas de tus células necesita colesterol para mantener su fluidez y estructura. Sin colesterol, tus células no podrían comunicarse entre sí, los nutrientes no podrían entrar y los desechos no podrían salir. La vida celular, tal como la conocemos, sería imposible.
  • Producción de Hormonas (¡TODAS!): Este punto es crucial, especialmente para la salud femenina. El colesterol es la materia prima universal para TODAS las hormonas esteroideas. La cascada de producción hormonal arranca en la mitocondria, la "central eléctrica" de tus células. Allí, una enzima clave llamada Colesterol Desmolasa (P450scc) toma el colesterol y lo convierte en pregnenolona, conocida como la "madre de todas las hormonas esteroideas". A partir de ella, tu cuerpo fabrica todo lo demás. ¿Qué significa esto en tu día a día?

    • Hormonas del estrés y equilibrio: El cortisol (que gestiona el estrés) y la aldosterona (que regula tu presión arterial) se fabrican a partir de esta cascada.
    • Hormonas sexuales y fertilidad: ¿Alguna vez te has preguntado por qué tus ciclos son irregulares o por qué la búsqueda de un embarazo se vuelve una batalla cuesta arriba? La respuesta podría estar en la materia prima. Los estrógenos, la progesterona y la testosterona se crean a partir del colesterol. Sin suficiente colesterol de calidad, tu cuerpo no puede construir las hormonas que orquestan tu fertilidad y bienestar.
  • Síntesis de Vitamina D: La tan aclamada vitamina D, que en realidad funciona como una potente hormona, no puede ser sintetizada sin colesterol. Es un precursor del colesterol en tu piel el que, al recibir la luz del sol, inicia la producción de esta hormona vital para tus huesos y tu sistema inmune.
  • Digestión y Absorción de Nutrientes: Tu hígado utiliza el colesterol para fabricar la bilis. ¿Y para qué sirve la bilis? Es absolutamente indispensable para poder digerir las grasas de tu dieta y, con ello, absorber las vitaminas más importantes para la vida: las vitaminas liposolubles A, D, E y K. Sin colesterol, no hay bilis. Sin bilis, hay malnutrición.

Los "Barcos" de Transporte: Desmitificando el LDL y el HDL

Seguramente te preguntas: si el colesterol es tan bueno, ¿por qué los médicos se obsesionan con el "colesterol malo"? La respuesta está en una simplificación absurda de un sistema de transporte brillante.

Como el colesterol es una grasa y tu sangre es mayormente agua, no se mezclan. Por eso, el colesterol necesita "barcos" para viajar por el torrente sanguíneo. Estos barcos se llaman lipoproteínas. Las dos más famosas son el LDL y el HDL.

  • LDL (Lipoproteína de Baja Densidad): Piensa en el LDL como el "barco de reparto". Su trabajo es llevar el colesterol desde el hígado (la fábrica) hasta cada una de las células de tu cuerpo que lo necesitan con urgencia para reparar tejidos, construir membranas y, sobre todo, ¡fabricar tus hormonas!
  • HDL (Lipoproteína de Alta Densidad): El HDL es el "barco de reciclaje". Su misión es recoger el colesterol que las células no han utilizado y llevarlo de vuelta al hígado para ser reutilizado o eliminado.

Llamar al LDL "malo" y al HDL "bueno" es un error garrafal que ha generado décadas de confusión. Es como decir que los camiones que te traen paquetes son "malos" y los camiones de la basura que se llevan lo que no sirve son "buenos". Ambos son absolutamente necesarios y cumplen funciones vitales en un sistema logístico perfecto.

El colesterol es tu aliado, no tu enemigo. El problema no es la molécula en sí, ni los barcos que la transportan. El verdadero problema, como veremos ahora, es el entorno tóxico en el que a veces se ven obligados a navegar.

Colesterol, El Arquitecto de Tu Salud

CAPÍTULO 3

El Eslabón Perdido de la Mujer – Sin Grasa No Hay Fertilidad ni Equilibrio

Si sos mujer y estás leyendo esto, necesito que prestes doble atención. Durante años, la industria de la dieta nos vendió la idea de que para estar "lindas y sanas" teníamos que comer ensaladas secas y yogures descremados. Nos dijeron que la grasa nos haría engordar. Pero nadie te advirtió sobre el precio devastador que pagarían tus hormonas.

La realidad biológica es innegociable: tu sistema reproductivo funciona a base de colesterol.

Si le cortás el suministro de materia prima a una fábrica, la producción se detiene. Tu cuerpo hace exactamente lo mismo. Cuando eliminas las grasas saludables y bajás tu colesterol artificialmente, tu cuerpo entra en "modo supervivencia" y apaga las funciones que no considera vitales para mantenerte viva hoy. ¿Y sabés qué es lo primero que apaga? Tu fertilidad y tu ciclo menstrual.

La "Fábrica" de Hormonas Femeninas (Esteroidogénesis)

Vamos a ponernos un poquito técnicas, pero te prometo que esto te cambia la vida. Tus hormonas sexuales no aparecen por arte de magia. Se fabrican a través de una cascada química llamada esteroidogénesis.

Miralo como un árbol genealógico:

  1. La Abuela: Todo empieza con el Colesterol. Sin él, no hay nada.

  2. La Madre: El colesterol se transforma en la mitocondria en Pregnenolona.

  3. Las Hijas: De la pregnenolona nacen la Progesterona (la hormona de la calma y el embarazo), los Estrógenos (que te dan tus curvas y ciclo) y la Testosterona (tu libido y fuerza).

¿Entendés la gravedad de esto? Si no comés suficiente grasa o tomás medicación para bajar el colesterol al suelo, estás cortando el árbol desde la raíz. No podés tener niveles óptimos de progesterona o estrógenos si te falta el ladrillo principal para construirlos. Muchas "infertilidades inexplicables" o ciclos anovulatorios son, en realidad, una crisis de materia prima.

La Paradoja del SOP (Síndrome de Ovario Poliquístico)

"Pero Judith, tengo SOP y el médico me dijo que baje de peso y cuide el colesterol".

Este es el mito más dañino. En el SOP, el problema raíz suele ser la resistencia a la insulina y la inflamación crónica, no el colesterol. De hecho, tus ovarios necesitan colesterol desesperadamente para poder ovular y producir progesterona, que es justamente la hormona que suele faltar en mujeres con SOP.

Lo que te inflama y desordena el ciclo es el azúcar y los aceites vegetales que oxidan tu cuerpo, no la yema de huevo o la manteca. Al restringir las grasas saludables, empeorás el cuadro:

  • Te falta saciedad, así que comés más carbohidratos.

  • Disparás la insulina.

  • Y te quedás sin la grasa necesaria para fabricar las hormonas que regularían tu ciclo.

El Mensaje Oculto de la Menopausia

¿Sabías que es completamente natural que el colesterol suba cuando una mujer entra en la perimenopausia o menopausia? La medicina convencional lo trata como una enfermedad, pero la visión ancestral entiende que es un mecanismo de compensación inteligente.

Como tus ovarios dejan de producir hormonas, tu cuerpo, en su infinita sabiduría, aumenta la materia prima (el colesterol) para ayudar a tus glándulas suprarrenales y a tu tejido graso a fabricar los pocos estrógenos que necesitás para proteger tu cerebro y tus huesos. Bajarlo con pastillas en esta etapa, sin entender el contexto, es luchar contra la propia sabiduría de tu biología.

Embarazo y Lactancia: Construyendo un Cerebro

Si estás buscando un embarazo, el colesterol es tu mejor amigo. Un estudio de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) encontró que las parejas con niveles "bajos" de colesterol tardaban mucho más en concebir.

Y una vez que lográs el embarazo, la demanda se dispara. Estás construyendo un ser humano desde cero. El cerebro de tu bebé es 60% grasa. La leche materna es riquísima en colesterol (mucho más que la leche de vaca) porque es crucial para el desarrollo neurológico del bebé. La naturaleza no se equivoca: si la leche materna está llena de colesterol, ¿por qué deberíamos evitarlo nosotras?

Conclusión: Recuperar tu soberanía hormonal empieza en tu plato. Dejá de tenerle miedo a la grasa que nutrió a tus abuelas. Tu ciclo menstrual, tu fertilidad, tu piel y tu líbido dependen de que vuelvas a amigarte con el colesterol.


CAPÍTULO 4 

El Verdadero Sabotaje a tus Arterias: Azúcar, Inflamación y Oxidación

Si el colesterol LDL no es el villano que nos han pintado, ¿quién es el verdadero saboteador de nuestra salud cardiovascular? La ciencia más avanzada nos da una respuesta clara: el problema no es el colesterol, sino el daño que sufre el colesterol. Es hora de desviar el foco de la simple cantidad de LDL para centrarnos en su calidad y en el ambiente metabólico que lo rodea. Es aquí donde encontraremos a los verdaderos culpables.

Calidad sobre Cantidad: No Todas las LDL son Iguales

Uno de los mayores descubrimientos de las últimas décadas es que la partícula LDL no es una sola. Existen, principalmente, dos subtipos con implicaciones radicalmente distintas para tu salud. Imagina que en el mar de tu sangre navegan dos tipos de "barcos de reparto" LDL:

Característica

LDL Grandes y Flotantes (Fenotipo A)

LDL Pequeñas y Densas (Fenotipo B)

Descripción

Partículas ligeras y esponjosas. Como grandes boyas que flotan sin problemas.

Partículas pequeñas, duras y densas. Como balines pesados.

Riesgo Cardiovascular

Consideradas benignas o "buenas". No se asocian con riesgo.

Fuertemente asociadas a un mayor riesgo cardiovascular.

Comportamiento

Flotan sin problemas en el torrente sanguíneo, haciendo sus entregas y siguiendo su camino.

Son tan pequeñas y densas que pueden penetrar fácilmente la pared arterial, quedarse atascadas e iniciar el proceso de daño.

La pregunta clave es: ¿qué hace que una persona tenga más partículas peligrosas (Fenotipo B) que benignas (Fenotipo A)? La respuesta no está en la grasa. Está en el azúcar.

El Mecanismo del Daño: "Caramelizando" tu Colesterol

El verdadero acto de sabotaje ocurre a través de un proceso llamado glicación. Es un término técnico para algo muy simple: es lo que pasa cuando el exceso de azúcar (glucosa) en tu sangre se "pega" a las proteínas que recubren las partículas LDL, dañándolas.

Imagina que tus barcos LDL son de metal pulido, pero los sumerges en un mar de caramelo pegajoso. El azúcar se adhiere a ellos, los oxida, los "herrumbra". Este daño es fatal por una razón muy específica: en la superficie de cada partícula LDL hay una proteína llamada ApoB, que funciona como su "carnet de identidad" o su "pase VIP".

Cuando el azúcar por glicación daña o "arruga" este carnet, el receptor del hígado, que actúa como el "portero de una discoteca", ya no lo reconoce. Le niega la entrada. Como resultado, esta partícula LDL dañada y "caramelizada" no puede ser reciclada. Se queda dando vueltas sin rumbo por tu torrente sanguíneo, aumentando masivamente la probabilidad de que se oxide aún más y termine incrustándose en las paredes de tus arterias.

El Contexto es Clave: Los 3 Jinetes del Apocalipsis Cardiovascular

La ciencia moderna nos muestra que, para que la enfermedad cardíaca se desarrolle, no basta con tener LDL circulando. Se necesita un "ambiente" tóxico, una tormenta perfecta creada por tres factores que deben coexistir:

  1. Un alto número de partículas transportadoras (un nivel elevado de apoB). Dado que cada partícula peligrosa tiene exactamente una molécula de ApoB, medirla es como hacer un "recuento de barcos" en lugar de solo pesar la carga. Es el marcador más preciso de riesgo.
  2. La oxidación de estas partículas LDL (lo que ocurre fácilmente una vez que han sido "caramelizadas" por el azúcar).
  3. Un alto nivel de inflamación de fondo en todo el cuerpo, que crea un entorno propicio para que las partículas dañadas se peguen a las paredes arteriales.

Sin este contexto de disfunción metabólica, impulsado principalmente por el exceso de azúcar y la inflamación crónica, la simple presencia de LDL es irrelevante para la aterosclerosis. El colesterol no es el incendiario; es simplemente el bombero que acude a la escena de un incendio (la inflamación) y a veces queda atrapado en el proceso.

Si el azúcar, la glicación y la inflamación son el verdadero problema, entonces la solución debe empezar por un lugar completamente diferente. Debemos aprender a reinterpretar nuestros análisis y, sobre todo, a redefinir nuestra nutrición.

LDL Aliado Indispensable o Invasor

CAPÍTULO 5 

Recupera el Poder: Una Guía Práctica para Entender tus Análisis y Nutrir tu Cuerpo

Has desmantelado el mito. Has entendido la verdadera función del colesterol y quiénes son los saboteadores reales de tu salud. Ahora llega la parte más importante: aplicar este conocimiento para tomar el control. Este capítulo es tu guía práctica y empoderadora para dejar de temerle a las cifras de "colesterol total" y empezar a leer tus análisis de sangre como una verdadera experta en tu propia biología.

Tu Nuevo Manual para Leer Análisis de Sangre

La próxima vez que tengas un análisis de sangre en tus manos, te invito a hacer algo revolucionario: ignora el número de "colesterol total". Es un dato obsoleto y poco informativo que no te dice nada sobre tu riesgo real. En su lugar, concéntrate en los marcadores que sí importan, los que te dan una imagen clara de tu salud metabólica.

  • Triglicéridos (TG): Este es tu "azucarómetro", no tu "grasómetro". Los triglicéridos elevados no provienen de comer grasa, sino de un exceso de carbohidratos. Cuando consumes más azúcar y harinas de las que tu cuerpo puede usar, tu hígado las empaqueta y las convierte en triglicéridos. Un nivel alto es la señal de alerta más clara de que tu metabolismo no está gestionando bien los azúcares.
  • HDL: El famoso "colesterol bueno". Un nivel alto de HDL es, en efecto, un excelente indicador de salud metabólica. Refleja que tu sistema de "reciclaje" de colesterol funciona a la perfección.
  • El Ratio que lo Cambia Todo (TG/HDL): Ahora, te voy a dar la herramienta que tu médico probablemente ignora, pero que es el indicador más potente de tu salud cardiovascular real que existe en un análisis estándar. Es la métrica que te dirá si tus partículas LDL son predominantemente las "boyas" grandes y flotantes (Fenotipo A) o los "balines" pequeños y peligrosos (Fenotipo B).
  • Calcula tu ratio: Triglicéridos ÷ HDL

    • Ideal: < 1.8 (Indica que tus LDL son mayormente grandes y benignas. ¡Estás en la zona segura!)
    • Alto Riesgo: > 4 (Indica un predominio de las peligrosas LDL pequeñas y densas, una clara señal de disfunción metabólica.)

La Verdad sobre la Grasa Saturada vs. Carbohidratos

Aquí es donde rompemos definitivamente con el dogma. ¿Qué pasa cuando, en contra de toda recomendación convencional, reemplazamos los carbohidratos (pan, pasta, azúcar) por grasas saturadas saludables (carne, huevos, mantequilla)? Los estudios son claros y contundentes: tu perfil lipídico MEJORA.

  • Aumenta tu HDL (el "reciclador").
  • Disminuyen tus Triglicéridos (el "azucarómetro").
  • El tamaño de tus partículas LDL cambia: se reducen las pequeñas y densas (las malas) y aumentan las grandes y flotantes (las buenas).

La conclusión científica es inescapable: "el efecto de la grasa saturada en el perfil lipídico parece ser, como mínimo, benigno en comparación con el efecto de los carbohidratos". Es hora de aceptar una verdad ancestral: "la grasa saturada de animales bien criados es una parte muy saludable de la dieta humana, y siempre lo ha sido."

Protocolo Nutricional para la Salud Metabólica y Hormonal

Basado en toda esta ciencia, el camino para optimizar tu salud es claro y directo. No se trata de contar calorías, sino de cambiar la calidad de lo que comes.

  • Prioridad #1: REDUCIR DRÁSTICAMENTE O ELIMINAR

    • Azúcar en todas sus formas.
    • Carbohidratos refinados (harinas, pan, pasta, arroz blanco).
    • Aceites vegetales de semillas (soja, girasol, canola, maíz). Son los principales impulsores de la glicación, la oxidación y la inflamación en tu cuerpo.
  • Enfócate en:

    • Alimentos reales y densos en nutrientes.
    • Carnes de pasto, pescado azul (rico en Omega-3 antiinflamatorio), huevos de corral.
    • Grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra, aguacates, y la grasa natural de los animales.
    • Verduras de hoja verde y legumbres (por su fibra y micronutrientes).

CONCLUSIÓN EMPODERADORA

Tu Cuerpo No es tu Enemigo

Hemos viajado desde la mentira de un zoólogo hasta la verdad de tu propia bioquímica. Has aprendido que tu cuerpo no es una máquina defectuosa que produce colesterol para atacarte. Al contrario, es un sistema sabio que lo fabrica como pilar de la vida.

La evidencia incluso muestra que, en personas mayores de 65 años metabólicamente sanas, niveles más altos de LDL se correlacionan con una mayor longevidad y una mejor resistencia a las enfermedades infecciosas.

Así que la próxima vez que te hablen del "colesterol malo", sonríe con la confianza de quien conoce la verdad. Confía en la sabiduría de tu cuerpo. Cuestiona los dogmas obsoletos. Toma las riendas de tu salud, no obsesionándote con un número, sino nutriendo tu cuerpo con comida real y optimizando lo que de verdad importa: tu salud metabólica integral.

Fisiología del Colesterol y Síntesis Hormonal

  • Mariam M. Lara Nader (2024). Impacto del colesterol en la síntesis de hormonas esteroideas (estereidogénesis).

  • Brown M, Goldstein J. (1988). The LDL receptor concept: Clinical and Therapeutic Implications. Atherosclerosis Reviews, Vol. 18.

  • Osio, O. El metabolismo del colesterol. Acta Médica Colombiana.

Fertilidad, SOP y Salud Metabólica

  • National Institutes of Health (NIH) (2014). Study links high cholesterol levels to lower fertility.

  • Teede HJ, et al. (2018). Recommendations from the international evidence-based guideline for the assessment and management of polycystic ovary syndrome. Human Reproduction.

  • Legro RS, et al. (2015). Randomized controlled trial of preconception interventions in infertile women with polycystic ovary syndrome. J Clin Endocrinol Metab.

  • Rababa’h AM, et al. (2022). An update of polycystic ovary syndrome causes and therapeutics options. Heliyon.

Estudios Históricos y Longevidad (Mencionados en el texto)

  • Ravnskov U, et al. (2016). Lack of an association or an inverse association between low-density lipoprotein cholesterol and mortality in the elderly. BMJ Open.

  • Keys A. (1970). Coronary heart disease in seven countries. Circulation. (Base de la hipótesis lípida discutida en el Cap. 1).

  • DiNicolantonio JJ, et al. (2016). The evidence for saturated fat and for sugar related to coronary heart disease. Progress in Cardiovascular Diseases.